jueves, 16 de octubre de 2008

El colmo

Muchas veces he visto que, sobre todo las mujeres, cuando comienzan a viajar en bondi solas, tienen vergüenza de levantar la mano en señal de parada. De hecho, he visto como dejan pasar el colectivo hasta que algun otro le hace la seña y ellas aprovechan a subir. Me parece una boludez, pero yo no soy Lord Sin Vergüenza, así que lo entiendo injustificado.
Es más, en los primeros años de primaria una compañera con la que solía viajar, hasta me pedía que le saque el boleto. Y NO ME TIRABA ONDA; EH!! Se los aseguro, :P

En fin, pero ayer cruzaba la ruta y vi a una joven parar el colectivo con un delicado gesto: Levantar el dedo índice de la mano! Y el bondi paró!!!! Qué poderrrrrrrrrrrrrrr!



















(PD: El bondi paró porque tenía que bajar alguien, y la chica se acercó a la puerta que le fue sucedidamente abierta... pero es un detalle menor)

sábado, 11 de octubre de 2008

Timbres Luminosos

Bueno como lo prometido es deuda (ni en re pedo es deuda lo prometido, pero para ese tipo de reflexiones está el blog "Cornalitos...") acá vengo a postear un tema que le afané a este blog de un Horacio. Si quieren comentar allá, acá, seigual. (si comentan allá, avisen que los mandé yo, jeje [comisión, viste!]). 

Elegí etiquetarlo como "Colectiveros" porque de entre los cuatro personajes es el que más responsabilidad tiene respecto del bondi. Ahí va:

"¿Quién fue el hijo de puta que inventó el timbre que no hace ruido? No puede ser que inventen cosas que en vez de mejorar las condiciones del pasajero las empeoren. Porque vos vas a bajar, tocás, no suena, y te asalta de duda: ¿será de los timbres que no suenan sino que prenden una luz? ¿en tal caso, cuál de todas las luces que le están titilando ahí al colectivero será? ¿o será un timbre común y no sonó porque apreté despacito como un gay? ¿o apreté bien y no anda? ¿si toco de nuevo me puteará? ¿si no toco pasará de largo porque el timbre no sonó? Es un momento de stress, de angustia, de una incertidumbre que te acelera las pulsaciones hasta ponerte al borde del infarto. ¿Qué necesidad hay? Es tan fácil de evitar: por favor, volvamos a los timbres normales y usen la creatividad para causas más nobles la reputamadrequelosremilparió."

jueves, 9 de octubre de 2008

Achuuuus!

Hoy sube una abuela vieja con su nieto al bondi. Era uno de esos que tienen escalón. Había muchos espacios. Yo pensaba que se iba a sentar adelante, pero subió el escalón y se sentó a mi lado, con su nieto a upa. En un momento, el chico estornudó para mi lado. Sí, así como leyeron. Asquerosamente asqueroso!
Pero bueh, le pasa a cualquiera.

Lo malo fue la vieja, que me pidió un perdón que significaba más que "uhhh, mirá lo que hizo el chiquito, me hace pasar vergüenza, disculpalo, pobre"; más que eso significaba "y bueh, jodete por estar sentado ahí"

VIEEEEJAA!

martes, 7 de octubre de 2008

En la parada del Bondi

Bueno, emulando este blog de un Gustavo, llamo a este post: “En la parada del Bondi”. Hechos verídicos que sucedieron hoy.

La puta que lo remil parió al forro del colectivero del 180 que pasa a las 15:20 por Ruta 3, Km 24.700 (con perdón a la madre) con dirección a Capital. Resulta que tenía que ir a estudiar griego con mi amiga Ailén, y estaba llegando un poco tarde. Así que voy a la ruta apurado para tomar el bondi. Y lo veo que viene a lo lejos, el que me tomo que va por autopista. Pero tengo que cruzar la ruta, para ir a Capital, y el semáforo estaba en verde. No podía.
A toda velocidad, a los piques, corriendo, volando, saltando, subo la escalera de la pasarela o puentecito y lo cruzo en un par de zancadas, para bajar con la misma rapidez. Pensaba que no iba a llegar, pero lo logré. Respirando como podía, levanto la mano derecha para que el colectivo me frene… y pasa de largo. ¬¬
En ese momento pensé: “Cuando llegue a casa de nuevo, voy a escribir un post puteándolo”, y acá estoy.

Pero sucedieron más cosas. Mientras esperaba el siguiente bondi, llega una piba perseguida por un perro. Un can de esos de la calle, que te siguen a donde vas, y no tienen la mínima idea de dónde están. Entonces, la piba y el perro cruzaron la ruta y llegaron a mi lado. La piba le pegaba con su mochila para ahuyentar al perro que no entendía nada. Finalmente la piba se subió a un bondi. Pero lo interesante, es el animal.
Yo siempre creí que si un perro cruzaba una ruta, nunca jamás volvería a la otra vereda. Y me he sorprendido al ver cruzar alguno que otro cuando el semáforo se pone en rojo. En fin, éste se quedó de este lado, e inmediatamente trató de cruzar, para desistir en seguida ante la muy transitada ruta. Y entonces, se subió al puente! Genio! Esto sí que no lo había visto!
Y es más, después entre ladrido y ladrido, aprovechó que un colectivero abrió una puerta y se metió adentro, provocando una demora de 5 minutos mínimo!
No se a dónde quería ir…
Finalmente, llegó un 180 más, y llegué a destino.

PD: Aguante el bondadoso colectivero del 180 que pasa por ruta 3, Km 24.700 con dirección a Capital a las 15:40 hs! Que a pesar de no frenar en la parada, me esperó media cuadra más adelante, y me hizo llegar cuando debía!

PD2: Igual el bondi que me llevó temblaba de manera tal que no hacía falta comprar esos aparatos que te hacen abdominales mientras tomás la siesta, y etcétera!

sábado, 4 de octubre de 2008

En el primer asiento...

Bien, señores, lean con interés lo de hoy.
Salgo de la facultad, me compro una manzana a 60 centavos. Subo al 180. Hay un lugar vacío adelante a la derecha pasando la expendedora. Pienso: "Me siento o no? Má sí hasta que suba alguien a quien le corresponda el asiento".
Y estuve un rato largo. Las viejas subían y me miraban con cara de "rajá de acá pibe". Y al final se iban para el fondo. Incluso los extras, las personas comunes podrían haber llegado a votar que ese lugar no era compatible con un joven sentado en él. La oreja derecha me quemaba!
La presión era casi insoportable. Digo casi, porque a la vez era recontra regocijante ver a las viejas malhumoradas a causa de sus pretensiones. Incluso así nadie me dijo nada. Si llegaba a la autopista, me hacía como media hora en el primer asiento, jaja.
Pero por suerte me salvé de que se me incendiara la oreja. Justo en la úiltima parada antes de la autopista, subió un papá con su bebé (no con el nene como en uno de los post anteriores, sino con su bebé). Y me levanté cediéndoselo.
Así los extras me miraron con más cariño. Pero las viejas peor, casi con envidia hacia el papá porque yo le había dado el asiento a él, y no a ellas. Pretendían que ellas se sentasen, y después que algún otro le diera el asiento al papá.
La verdad... buee.
Y encima no esperé a que llegara. Cuando lo vi nomás, subiendo, me levanté. Ya había terminado de comer la manzana. Me levanté para ver si las viejas se sentaban, o se hacían las boludas. Pero no, al final fueron viejas sólo de pensamiento, no de acción. :P

JAJA.

jueves, 2 de octubre de 2008

Este es un Grosso!! (y al que me diga que por eso es un enano le suprimo el comentario y el cerebro)

La mejor respuesta! Abrirá los futuros posts sobre colectiveros (ja, eso pienso hoy). Lean atentamente:
 
Colectivero: - ¿Cuánto?
Grosso: - Noventa.
Colectivero: - ¿Hasta dónde vas?
Grosso: - Hasta donde me alcance noventa.

Mi mayor aplauso!!!!
Es una especie de situación parecida a los cibers.

Cliente: Cargame una hora.
Dueño: Pasa por la uno (moviendo la cabeza en señal "mostrandonos" donde queda)
Cliente (55 minutos despues, y tanteando con su mano en el bolsillo): Cargameeee... noventa centavos más.


:P
Saludos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Respiro...

Parada del colectivo. 12:55 hs. Llego apurado porque tengo que estar en mi destino a las 13:00. Pero tampoco muy preocupado porque evidentemente voy a llegar tarde. Hay una cola larga. Larga de 15 metros, no de 250 tampoco!
12:56 hs. Llega una señora muy apurada, un chico que pasa al lado suyo y la llama "profe". Es una profesora de secundaria.
12:56:30 hs. La señora me pregunta:
 - ¿Hace mucho que estás esperando el colectivo?
CHAN! Sonrío, y le contesto:
- Yo no, si soy el último de la fila. Recién llego.
- Ah, no. Pero seguro que los demás si están esperando hace mucho- dice mirando para adelante.

Lo mejor que pudo haber pasado es que se haya dado cuenta de la boludez de la pregunta, y haya querido contestar algo, nomás para decirlo (aunque fuese una boludez peor).
De hecho, yo escuché muchas veces preguntar (incluso a los adultos que iban conmigo cuando yo era chiquito) si hacía mucho que estaba esperando el señor X.
Cuando empecé a viajar solo (y casi por ende a llegar tarde), se me aparecía el deseo de preguntar también. Aunque después me di cuenta de cuán al pedo es!

En el caso de que haya una sola persona en la fila (se puede llamar fila?)
- ¿Hace mucho que estás esperando?
Respuestas posibles: 2:
- Sí/No.
Acá volver a preguntar cuánto hace que está esperando parece de policía. Simplemente aclaro.

Si nos contestó que no, qué conclusiones podemos extraer?
* Que el tipo recién llega.
* Que el bondi pasó recién recién y hay que esperar mucho (si hay sólo uno en la parada, pero no es necesario preguntar).
* Que el bondi no pasa desde hace mucho y todos los que estaban esperando de hace mucho se fueron a buscar alguna alternativa.
* Que el bondi pasa a cada ratito y por eso está él solo; seguro que en seguida viene el siguiente.

Si nos contestó que sí, qué conclusiones podemos extraer?
* Que el tipo llegó hace mucho.
* Que el bondi no pasa hace una banda y no sabemos si volverá a pasar en un horario razonable para nosotros.
* Que el bondi no pasa hace mucho, y por eso mismo ya está por llegar.
* Que el tipo está muy apurado y cada segundo se le hace una hora y entonces no sabemos si vino hace mucho o poco.

Nos damos cuenta de que mucho no sirve saber cuánto hace que está esperando el anterior futuro pasajero. La probabilidad de que el bondi venga rápido o no, no depende de la cantidad de tiempo que alguien lo está esperando.

Ahora, peor es preguntarle al que está último en la fila cuando es larga. Traten de preguntarle al que está primero (o traten de no preguntar). La señora tenía razón. Los de adelante estaban esperando desde hacía más tiempo que yo...